VELLORAINE | Suéter de Cuello Redondo de Punto Suave Marcel
¡Un suéter que pica, que se cae en los hombros y que se llena de bolitas desde el tercer lavado — ¡mereces algo mejor que eso!
Imagina una mañana fresca en la que agarras un solo suéter, sin pensar, y ya sabes que se verá bien todo el día. Imagina un tejido que te mantiene caliente en la oficina y junto a la chimenea, sin picar ni abultarse bajo una chaqueta. Ahora, deja de imaginar: eso es exactamente lo que hace este suéter de cuello redondo DELACROIX, Marcel.

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Un tejido que nunca pica
El hilo está hilado para mantenerse suave al contacto directo con la piel. Puedes usarlo sobre una simple camiseta, o incluso directamente sobre la piel, sin esa irritación en el cuello y las muñecas que te hacía renunciar a la lana. La suavidad se siente desde el primer segundo, y se mantiene después del lavado. -
Un corte que mantiene su forma
Los hombros están colocados en su lugar y el tejido es lo suficientemente denso como para no relajarse con el paso de las horas. Las costillas del cuello, las muñecas y la cintura recuperan su forma después de cada uso. El suéter que guardas por la noche es el mismo que sacarás al día siguiente. -
Calor, sin grosor
Te mantienes caliente afuera sin sobrecalentarte en cuanto entras. El volumen se mantiene discreto, lo que te permite deslizarlo debajo de un abrigo o una chaqueta de traje sin sentirte apretado. Es la prenda que reemplaza dos capas. -
Siete colores pensados para combinar entre sí
Azul, Azul Marino, Negro, Blanco Roto, Azul Claro, Rojo Óxido y Camel: una paleta que combina con unos jeans oscuros o con pantalones de vestir. Los tonos neutros construyen la base del guardarropa, el camel y el óxido calientan un atuendo oscuro. -
Corte y talla
El suéter talla normalmente, con un corte recto y cómodo que no aprieta ni en el pecho ni debajo de los brazos. Disponible de la M a la 3XL. Si dudas entre dos tallas y te gusta llevar el suéter sobre una camisa, elige la talla superior.
El cuello redondo, el tejido suave y el ajuste impecable hacen de este suéter una prenda que no se piensa más: no más picazones, no más hombros caídos, no más bolitas después de un mes. Lo llevarás el lunes en la oficina y el domingo en la mesa, y será el primero que buscarás en el armario, semana tras semana.